Las tres causas más frecuentes de accidentes con escaleras de mano en trabajos en altura y cómo evitarlas
  • 31 de marzo de 2026

Las caídas son uno de los peligros que conllevan los trabajos en altura, siendo una de las principales causas de mortalidad laboral. Según la Estadística de Accidentes de Trabajo (EAT) del Ministerio de Trabajo, a lo largo de 2025 se produjeron 26.819 accidentes por caídas en altura en España. Un porcentaje de esos accidentes están relacionados con el uso de las escaleras de mano, que representan los equipos de trabajo más utilizados en sectores como la construcción, la industria o la rehabilitación.

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Escaleras Portátiles (AFESPO), en el marco del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra cada 28 de abril, queremos evaluar cuáles son los tres accidentes más frecuentes por el uso de las escaleras de mano y cómo prevenirlos

Uso inadecuado de la escalera

El uso inadecuado de las escaleras de mano es la principal causa de accidentes en trabajos en altura. Entre los errores más comunes se encuentran usar escaleras en mal estado, superar la carga máxima total permitida por el fabricante o no utilizar elementos antideslizantes que eviten que la escalera se desplace accidentalmente sobre la superficie.

Otros ejemplos frecuentes de mal uso de la escalera están relacionados con:

  • Extenderse más allá del alcance, es decir, estirarse demasiado hacia los lados para poder alcanzar un punto sin mover la escalera, desplazando el centro de gravedad y provocando el vuelco de la escalera.
  • Colocar la base sobre superficies desniveladas, irregulares o deslizantes.
  • Situarse por encima del tercer peldaño contando desde el punto de apoyo superior en escaleras de apoyo y, por encima del segundo, en las escaleras de tijera de doble acceso.
  • Instalar suplementos para prolongar la longitud de la escalera.
  • Llevar un calzado inadecuado o manchado de grasa, aceites u otros materiales deslizantes.

Evitar estos errores es clave para reducir el riesgo de caídas y mejorar la seguridad en los trabajos en altura. Por ello, es conveniente que los profesionales reciban una formación adecuada sobre cómo usar la escalera, lean las instrucciones facilitadas por el fabricante y usen el equipo de trabajo únicamente para la función para que el que está diseñado.

Elección incorrecta de la escalera

La elección inadecuada de la escalera tiene un impacto directo sobre la siniestralidad laboral. Sin embargo, ¿conoces cuáles son los riesgos de una mala elección y cómo pueden afectar a tu seguridad?

  • Pérdida de estabilidad. Escoger una escalera con una altura inadecuada obliga al profesional a estirarse en exceso, lo que aumenta el riesgo de caídas en altura. Además, apostar por un equipo de trabajo erróneo puede provocar sobreesfuerzos y comprometer la estabilidad durante el trabajo en altura.
  • Riesgo eléctrico. El material de la escalera debe ser adecuado para el entorno de trabajo. En entornos eléctricos, las escaleras de fibra de vidrio son las más recomendadas puesto que no conducen la electricidad y protegen al profesional durante la realización de tareas en instalaciones eléctricas.

El apartado 4.1.2 del Anexo II del Real Decreto 2177/2004 establece que el uso de las escaleras de mano como lugares de trabajo debe limitarse a aquellas circunstancias en las que no se justifique el uso de otros equipos de trabajo más seguros, por el bajo nivel de riesgo, por el tiempo reducido de uso y/o las características del lugar.

Falta de revisión y mantenimiento

Las escaleras de mano se deben revisar periódicamente para garantizar la seguridad del profesional. Por ello, es importante:

  • Examinar el estado de las zapatas y elementos antideslizantes.
  • Inspeccionar la ausencia de golpes o abolladuras que puedan comprometer su estructura.
  • Asegurar la limpieza de la escalera, evitando la presencia de grasa, aceites u otros líquidos que puedan provocar resbalones.
  • Revisar el estado de los peldaños.
  • Comprobar las partes móviles para que funcionen correctamente y con suavidad.

La legislación vigente y el manual de uso y mantenimiento de los fabricantes de escaleras obligan a realizar, antes de cada uso, una inspección visual para comprobar el estado de la escalera. En caso de detectar cualquier defecto, queda prohibido su uso hasta que haya sido reparada o sustituida.

Estos accidentes con escaleras de mano en trabajos en altura se pueden prevenir aplicando buenas prácticas de seguridad, utilizando equipos adecuados y realizando inspecciones visuales previas a cada uso.